A fuego

No podemos entender nuestra existencia sin el fuego. Este elemento de poder, creador y destructor, ha marcado nuestro paso por el mundo. Gracias a su presencia entendemos a los sapiens como lo que son, simios capaces de hacerlo aparecer y desaparecer a su antojo, capaces de transformar su entorno y a sí mismos para alimentar la necesidad del progreso como grupo, colectivo y especie. He ahí que sea la única magia real de este mundo. El fuego es la fuente de la vida y el portador de la muerte, un cruce de caminos entre este mundo y el otro pues su dominio ha sido la senda que nos ha permitido dominar otros entornos y sus tribulaciones, otros rivales y bestias, otras fuentes de alimento que nos permitieron crear el calor del hogar que nos domesticó y ansiar conocer, iluminarnos el camino y quemarnos en el proceso.

A lo largo de esta entrada expondré la larga travesía que nos ha moldeado en la siempre diferenciadora conquista del fuego, desde que comenzáramos a desmantelar nuestra naturaleza boscosa y arborícola, para luchar contra otros entornos donde el dominio de este poder fue clave en distintos procesos como la encefalización y el aumento de nuestra complejidad cognitiva y social, entablando un puente entre lo colectivo, lo místico y lo ecológico para garantizar nuestra supervivencia. Sin el fuego, no podríamos entender cómo hemos transformado nuestros hábitats más allá de los cantos rodados, creando chamanes y brujos, sabios y artesanos, siendo la luz de la razón, la superchería y la ciencia, ciega a veces por querer abarcar y medir lo inmensurable. También alumbró nuestra oscuridad, dio forma al horror de la guerra, recordatorio de la fuerza dual que obliga a dominarlo como a un caballo desbocado. Pero sin duda, fue al calor de una buena hoguera, al calor del hogar, donde prendieron las viejas y buenas historias que nos preceden, y parieron a las especies, como la nuestra y las de nuestros antepasados,  que las contaron y transformaron al tiempo mismo. Donde prendió, en definitiva,  la mecha para iluminar y caldear nuestra consciencia.


© 2018 José Miguel Martínez Gázquez

Safe Creative #1812310321275

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s