Borderline (2). Turbo lover.

馃摉馃敱 TLP desde la perspectiva Evo-Devo

Psiquiatr铆a & Psicolog铆a Evolucionista

Una gorila, una vida triste y su diagn贸stico

Hace unos d铆as me tocaba revisar un art铆culo muy interesante que, en apariencia, integraba una visi贸n multidisciplinar del diagn贸stico y tratamiento a trav茅s de indicadores psicol贸gicos en primates no humanos en cautiverio. Probablemente, y creo que no yerro en esto, estos casos son de los m谩s tristes que os encontrar茅is si os dedic谩is a la Primatolog铆a, m谩s all谩 de las tareas de conservaci贸n de primates en estado salvaje, que creo que no hace falta comentar por lo obvio. En este trabajo se expon铆a el caso de una gorila occidental de planicie (Gorilla gorilla gorilla) de 39 a帽os, nul铆para, con historial de maltrato, conducta autolesiva y disruptiva con el resto de los gorilas de su grupo dentro de una instituci贸n zool贸gica en Europa Occidental.

La gorila naci贸 en cautiverio y fue separada de manera temprana de su madre por razones desconocidas. A la edad de 2 a帽os fue recolocada en otro grupo familiar de otra instituci贸n zool贸gica pero fracas贸 su resocializaci贸n, se observ贸 maltrato por parte de los conespec铆ficos y fue enviada de regreso a la instituci贸n de origen. Sospecho que, probablemente, el factor humano tambi茅n dej贸 bastante que desear pero esto ya es una observaci贸n que hago por lo que leer茅is a continuaci贸n. Despu茅s de todo esto fue enviada a su destino final, donde fue tolerada por un grupo de otras tres hembras humanizadas y un espalda plateada, pero sigui贸 siendo la miembro de menor rango del grupo. Seg煤n informes, que en su momento se consideraron anecd贸ticos, comenz贸 a mostrar automutilaci贸n de manos y pies a la edad de 5 a帽os, lo que provoc贸 varias medidas invasivas, quir煤rgicas y preventivas (vendajes y f茅rulas) y diversos tratamientos “m茅dicos”, incluida la administraci贸n de bebidas alcoh贸licas (隆!) como tranquilizante.

El historial m茅dico detallado, como tal, comenz贸 a la edad de 24 a帽os, documentando al menos tres episodios graves de mutilaci贸n autolesiva de manos y pies en los siguientes 15 a帽os, que le dejaron paralizado el pie y la mano derechos de manera significativa. Durante este tiempo, el animal se someti贸 a casi un centenar de procedimientos anest茅sicos documentados para tratamientos quir煤rgicos y m茅dicos de heridas, cambios de vendajes y procedimientos de diagn贸stico (ex谩menes generales de salud, diagn贸sticos por neuroimagen, ex谩menes virol贸gicos y bacteriol贸gicos, etc.), pasando muchos meses de aislamiento social para estos tratamientos que se convirtieron en innumerables, sobre todo los farmacol贸gicos (analg茅sicos, antibi贸ticos, tratamiento psicofarmacol贸gico, homeopat铆a y suplementos nutricionales), y estuvo expuesta a una mir铆ada de procedimientos de enriquecimiento en h谩bitat, sin 茅xito. Ninguno de los ex谩menes de diagn贸stico proporcion贸 evidencia coherente de la etiolog铆a, ni ninguno de los enfoques de tratamiento fue eficaz de manera sostenible. Por lo tanto, se eligi贸 la consulta interdisciplinaria con veterinarios, psiquiatras y bi贸logos para un enfoque integral. En este trabajo se planteaba tambi茅n la transici贸n en cuanto al empleo de criterios diagn贸sticos del modelo biom茅dico, pasando por el ecol贸gico y conductual, que interaccionan continuamente y no los considero desligados. Me explico.

Comenzando con el modelo ecol贸gico-conductual, la grabaci贸n de video revel贸 una exhibici贸n intencionada de comportamiento autolesivo y display sexual ante el espalda plateada varias veces en presencia de los operarios de mantenimiento para atraer la atenci贸n de estos (particularmente durante la rutina de limpieza), cuando la interacci贸n con los animales era limitada, llegando a provocarse una subluxaci贸n cr贸nica del codo derecho, reducci贸n de la movilidad en manos y pies, y coxartrosis. La conducta autolesiva descrita se consider贸 anormal debido a un da帽o f铆sico significativo e innatural para el repertorio conductual de la especie. Obviamente cualquier animal puede autolesionarse en una situaci贸n dada, pero no se convierte en rutina ni tiene una funci贸n adaptativa m谩s all谩 del historial de aprendizaje en el que se haya visto envuelto pero como gran simio que es, aprende muy bien y muy r谩pido tanto aquello que le beneficia como le perjudica. Es decir, ha aprendido que ante la presencia de cuidadores automutil谩ndose consigue llamar la atenci贸n y por ende act煤a en consecuencia. Por otro lado, en cuanto a la historia de vida (ecol贸gico, evo-devo) y como ya he explicado antes, se observa una separaci贸n materna a edad temprana, tan temprana como para suponer un elemento diferencial respecto a otros puntos, siendo los otros dos pilares ecol贸gicos el historial de crianza (nefasto) y la recolocaci贸n de ambiente social (varias veces) que completan aquellos puntos a tener en cuenta a la hora de diagnosticar a una gorila. Como pod茅is ver, el historial de aprendizaje y la historia de vida van de la mano. Pero aqu铆 viene lo bueno.

Para completar el diagn贸stico no se consult贸 a un psic贸logo que parta de lo Comparado y la Etolog铆a (de hecho, el an谩lisis funcional lo realiz贸 una veterinaria) sino que llamaron a un psiquiatra y coment贸 que reun铆a bastantes criterios para que se le diagnosticara Trastorno L铆mite de la Personalidad (TLP), tambi茅n conocido como Borderline en lengua inglesa. Duos habet et bene pendentes, como cuando eligen a los Papas.

El TLP se caracteriza por desregulaci贸n emocional, impulsividad, comportamiento de riesgo, irritabilidad, sentimientos de abandono y autolesi贸n (entre otros), as铆 como relaciones interpersonales inestables o cortoplacistas, y los modelos etiol贸gicos del TLP sugieren que el desarrollo de modelos internos basados 鈥嬧媏n relaciones inseguras predispone a percibir a los dem谩s con desconfianza. Los factores causales en este desarrollo incluyen traumas infantiles como el abandono emocional o el abuso f铆sico y sexual, aunque asociar el TLP con eventos traum谩ticos solo es una simplificaci贸n excesiva, pues la heredabilidad del TLP parece ser significativa, como explicar茅 m谩s adelante. Ni todo es sexo, drogas y Rock n麓 Roll.

Es decir, me pregunto para qui茅n sirve el diagn贸stico si para el psiquiatra o para la gorila, aunque apunto m谩s al primero que a la segunda. L贸gicamente esto viene acompa帽ado de prescripci贸n de f谩rmacos (no ten铆a ya suficientes) y una serie de saltos mortales con tirabuz贸n hacia atr谩s sobre las ra铆ces evolucionistas de por qu茅 las hembras llamaban la atenci贸n, se insinuaban y se ocasionaban da帽o a s铆 mismas. No cambiemos los contextos, no, no nos fijemos en el historial de aprendizaje, no. Entre el antropocentrismo y el continuismo m谩s loco, y nadie al volante. Pero explicar茅 por qu茅 esta gorila no debe de tener criterios diagn贸sticos humanos y lo har茅 desde lo m谩s parsimonioso dentro de la teor铆a evolucionista, sin faltar el respeto a nadie. Menos a este psiquiatra, claro.

El paradigma evo-devo

El enfoque evolucionista de cualquier comportamiento, y en psicopatolog铆a en particular, hace alusi贸n a dos causas lejanas por separado. Una es la cuesti贸n de la funci贸n adaptativa. 驴Cu谩l es la funci贸n de este comportamiento, si existe? 驴Por qu茅 ha evolucionado? 驴Qu茅 ventaja adaptativa le da al individuo, a los parientes cercanos del individuo, o a su grupo? Este enfoque se basa en la ecolog铆a del comportamiento, que es el estudio de la funci贸n del comportamiento y la evoluci贸n de estrategias de comportamiento alternativas en un ambiente dado, que se convierte en zona adaptativa de una especie. La otra cuesti贸n es su origen filogen茅tico. 驴C贸mo evolucion贸 en nuestros ancestros y, si ocurre, qu茅 pasa en otras especies? Claramente, el registro f贸sil no nos proporciona datos sobre la ansiedad, pues la conducta no fosiliza, y no se ha estudiado adecuadamente si se produce en nuestros ancestros cazadores-recolectores. Por lo tanto, es interesante la aparici贸n de algunos aspectos comunes, sinapomorfias, en otras especies teniendo en cuenta que el comportamiento puede ser muy diferente en especies estrechamente relacionadas, como la ausencia o presencia de comportamiento paterno en algunos roedores. De ah铆 a decir que una gorila presenta TLP o que es compatible con este trastorno es darse mucho al trazo grueso.

En definitiva estas dos preguntas, la funci贸n adaptativa del comportamiento y su origen filogen茅tico, son dos de las cuatro preguntas que Tinbergen (1963) formul贸 sobre cualquier conducta para comprenderla correctamente; las otras dos, las inmediatas (diarias) y la ontogenia, o historias de vida, son las causas pr贸ximas del comportamiento, y se entienden tambi茅n en t茅rminos ecol贸gicos. En qu茅 contextos nos movemos y qu茅 contextos dejamos a las generaciones venideras.

La Psicolog铆a Evolucionista del Desarrollo (Evo-Devo), por su parte, es un marco te贸rico en Psicolog铆a Evolucionista que aplica los principios b谩sicos de la evoluci贸n por selecci贸n natural (sexual, social y cultural), para comprender el desarrollo del comportamiento y la cognici贸n humanos en t茅rminos de relaciones entre ontogenia, filogenia y ambientes. Implica, por tanto, el estudio de los mecanismos gen茅ticos y ambientales que subyacen al desarrollo de las competencias sociales y f铆sicas, as铆 como los procesos epigen茅ticos (interacciones gen-ambiente) que adaptan estas competencias a las condiciones locales del desarrollo de los seres humanos y que determinar谩n el curso de la evoluci贸n de nuestra especie. Es decir, que somos constructivistas neovygotskianos hablando de las diferencias y puntos en com煤n de las ontogenias de las especies. En definitiva, es el estudio del conjunto de ontogenias que forman filogenias y b谩sicamente es a lo que me dedico. De ah铆 que un punto importante dentro de nuestra perspectiva sea la formaci贸n de pleiotrop铆as antag贸nicas, expresiones que se dan en estad铆os distintos a lo largo de la historia de vida de los individuos de una especie y que pueden dar lugar, a su vez, a elementos caracter铆sticos como puede ser el de la vida postreproductiva de los seres humanos.

La evo-devo 鈥嬧媍onsidera tanto las caracter铆sticas t铆picas del desarrollo de la especie (adaptaciones del desarrollo) como las diferencias individuales en el comportamiento, desde una perspectiva evolucionista. Mientras que los puntos de vista de otras escuelas, como la de Santa B谩rbara, tienden a considerar la mayor铆a de las diferencias individuales como resultado de ruido gen茅tico aleatorio (subproductos evolutivos) y / o idiosincrasias (por ejemplo, estudios de gemelos, determinaci贸n gen茅tica, selecci贸n sexual por separado, etc.) en lugar de productos de selecci贸n natural, en la evo-devo afirmamos que la selecci贸n natural puede favorecer la aparici贸n de diferencias individuales a trav茅s de la plasticidad del desarrollo adaptativo. Es decir, que precisamente los humanos al ser tan diversos conductualmente hablando debemos de entendernos como elementos mucho m谩s sensibles al desarrollo que otras especies, en especial dada tambi茅n nuestra sensibilidad hacia el entorno sociocultural, al aprendizaje y, por ende, nuestras historias de vida terminan siendo realmente complejas. Desde esta perspectiva, el desarrollo humano sigue estrategias alternativas de historia de vida en respuesta a la variabilidad ambiental, en lugar de seguir una patr贸n de desarrollo t铆pico de la especie. Esto es, nos fijamos m谩s en la interacci贸n que en pilares de la selecci贸n natural inamovibles. Es decir, las bases etol贸gicas y de la Psicolog铆a comparada en nuestra escuela.

Por qu茅 una gorila no puede ser Borderline

Si algo nos permite la Psicolog铆a Comparada y la Primatolog铆a es hablar en t茅rminos de especie y en t茅rminos de ecolog铆a del comportamiento. Es decir, no tengo por qu茅 expresar un comportamiento similar, ni tener los mismos criterios diagn贸sticos pese que me recuerde ciertos elementos ‘como muy humanos’ en primer lugar porque no somos la misma especie, no tenemos el mismo curso evolutivo, no sufrimos las mismas presiones adaptativas, no heredamos los mismos contextos o formas de organizaci贸n social (el harem de los gorilas y los grupos mixtos humanos creo que os pueden dar ciertas pistas) ni los criterios diagn贸sticos son los mismos. En segundo lugar, no tenemos las mismas historias de vida, no nos desarrollamos al mismo tiempo, no aprendemos de los mismos contextos, no entendemos el mundo de la misma manera porque nuestra cognici贸n social y f铆sica difiere, ni los gorilas verbalizan lo que sienten. Estar铆a muy bien conocer la opini贸n de la gorila al respecto, si se pudiera y si sirviera para algo, sobre este psiquiatra de trazo grueso.

Volviendo al tema, en t茅rminos evolucionistas (evo, de especie) podr铆amos analizar qu茅 caracteriza al TLP en t茅rminos de selecci贸n sexual, social y cultural en humanos y con su lectura, creo, ya nos vamos haciendo una idea de estas diferencias. Sabemos que la selecci贸n sexual tiene un papel preponderante en los trastornos de personalidad del cl煤ster B, aquellos que son disruptivos para con los dem谩s pero pueden tener beneficios a corto plazo para el individuo. De hecho, la fitness act煤a de manera importante para present谩rnoslos como m谩s atractivos del resto. Sin embargo, hay que entenderlos como elementos extremos de estilos de comportamiento y que el adaptacionismo de los trastornos a veces no explica nada, solo que hay diversidad de perfiles y que, pese a las circunstancias y las limitaciones que puedan concurrir a la hora de manifestarse estos problemas, que sea heredable no lo convierte necesariamente en adaptativo. Ya hablamos en otro momento sobre la selecci贸n positiva de rasgos pese a (atractivo vs conductas disruptivas), que tiene mucho peso en la aparici贸n de perfiles diversos en cualquier cultura.

Tambi茅n tiene mucho que ver aqu铆 la selecci贸n social, pues por norma general se presentan como free-riders en vez de como colaboradores, y la interacci贸n entre selecci贸n sexual y social muchas veces se manifiesta en problemas de conducta e interacci贸n entre las personas que las padecen y sus progenitores, tal vez en relaci贸n con la competencia intrasexual y los recursos, que tienden a ser limitados. Hemos hablado con anterioridad sobre que suelen tener una aceleraci贸n bastante clara, y diferencial, respecto a su grupo de iguales en t茅rminos de conducta sexual y en t茅rminos de conductas que realmente llegan a ser disruptivas, que los meten en problemas para s铆 mismos y para su entorno. Otra cosa es que se incluya aqu铆 la promiscuidad, que como entender茅is ha cambiado su significado y su gravedad con el paso de las d茅cadas. Sin embargo, mi opini贸n al respecto es que los TLP no tienen opci贸n a elegir, sobre todo a elegir sentirse solos y miserables, y que son v铆ctimas de un sistema, de un contexto y de tradiciones que eliminan otras opciones a la hora de actuar. En mi opini贸n, como ya digo, son turbo lovers.

En t茅rminos de desarrollo (devo, de development o desarrollo en ingl茅s) son acelerados porque no han tenido opci贸n, pero sobre todo porque el abandono (que a veces puede ser subjetivo, a veces no) da lugar a entender que los problemas se solucionan en base a lo mismo, a los mismos esquemas r铆gidos de conducta, a idealizar la compa帽铆a terminando por acelerar a煤n m谩s una vida desordenada y cortoplacista con lo primero que tienen a mano en estos contextos. De hecho, eres lo que conoces y lo que has aprendido, pero siempre en t茅rminos socioculturales. Si la selecci贸n cultural act煤a de una manera clara es en los contextos humanos en los que nos movemos, donde la interacci贸n genes-ambiente cobra una importancia primordial porque no solo heredamos genes, sino contextos. Es esta relaci贸n, o interacci贸n, la que llama mi atenci贸n. Si observamos el curso de la historia de vida de los individuos veremos como algunos llevan vidas r谩pidas o lentas calibradas seg煤n qu茅 circunstancias, grosso modo. Si vives en entornos que se perciben inseguros, ya sea por ambiente familiar o entorno cultural, tienes una probabilidad muy alta de llevar una historia de vida r谩pida, de pan para hoy y hambre para siempre. Es lo 煤nico que tenemos en com煤n con la gorila. De solucionar lo m谩s inmediato y postergar lo inminente, a costa del bienestar propio y ajeno, pero a diferencia con los sujetos psicop谩ticos (por ejemplo) lo 煤nico que quieren es salir de ese sistema. No hay recursos apropiados, se necesita un abordaje y afortunadamente en la mayor铆a de los casos tenemos los recursos. Porque tambi茅n hay casos, y casos.

Pese al papel que le damos a la adolescencia en el TLP a veces nos cuesta entender en qu茅 consiste y el efecto de la moda que se produce en adolescencia, y c贸mo repercute en las tradiciones culturales. Es decir, c贸mo se producen innovaciones en una edad poco comprendida como es la inmediatamente anterior a la adultez y la importancia que tiene para entender seg煤n qu茅 casos, pero de eso hablar茅 en otras entregas. Sabemos que los TLP se asocian con una mayor participaci贸n en las relaciones rom谩nticas y una mayor inseguridad relacional durante la adolescencia en chicas. Adem谩s, los rasgos m谩s graves en el TLP que se pueden dar a los 15 a帽os, y probablemente antes, predicen aumentos en el antagonismo, la agresi贸n verbal y la agresi贸n f铆sica de una forma prolongada entre los 15 y los 19 a帽os, como posible influencia negativa de la participaci贸n temprana en relaciones rom谩nticas cercanas y mal gestionadas, pero tambi茅n ser objeto de violencia por parte de sus parejas. Estos hallazgos muestran la naturaleza rec铆proca del funcionamiento de las relaciones rom谩nticas y los s铆ntomas del TLP durante la adolescencia, pero tambi茅n las din谩micas que terminan formando tradiciones culturales. Ante entornos que son r谩pidos, como los institutos o los barrios perif茅ricos, las conductas a la moda (m谩s visibles y frecuentes) son las cortoplacistas y aquellas que involucran el emparejamiento y la seguridad di谩dica. Nadie quiere estar solo y menos a煤n en seg煤n qu茅 entornos. Pero lo interesante del tema es que estos esquemas comportamentales pueden producir innovaciones precisamente por ser frecuentes y cortoplacistas, algo que no se tiene en cuenta cuando el diagn贸stico llega en la edad adulta. Es decir, provenimos de una tradici贸n muy larga de historias de vida r谩pidas con una tradici贸n que gestiona seg煤n qu茅 circunstancias, ciertos problemas con otro problema a煤n mayor. Si es adaptativo, lo es a corto plazo y su interacci贸n continua con la selecci贸n sexual es la autopista perfecta para mantenerlos en el tiempo. Pero como dec铆a, hay casos y casos.

Casos en los que los entornos no permiten ascender, no permiten mejorar, no permiten ni la m谩s absoluta de las nadas. No se trata de moda o de innovaci贸n, sino de pura supervivencia. Y esto es cultural, porque hacemos lo que vemos, y es un elemento que observamos en tradiciones de otros animales pero que en nosotros cobra una fuerza diferencial porque todo, absolutamente todo nuestro mundo es cultural, ya que la cultura humana es nuestro puente entre la ecolog铆a del comportamiento/cognici贸n social y cognici贸n f铆sica, y entonces todo nuestra especie se rige por la selecci贸n cultural, incluidos los criterios diagn贸sticos. Por tanto, una gorila no puede ser borderline, y probablemente los criterios culturales del mundo occidental tampoco sirvan para explicar modelos comparativos con sociedades de cazadores-recolectores actuales. Algunos modelos, de hecho, ni siquiera los tienen en cuenta para solucionar el problema de base y hacen alusi贸n a lo estigm谩tico que en ocasiones ha sido el diagn贸stico, muy acorde con los tiempos en los que se han tratado. De ser as铆, y si depende de en qu茅 momento de la Historia hemos estudiado qu茅 perfiles se adecuan m谩s o menos a los entornos que circundamos, vuelvo a decir que los criterios son culturales. Nuestra Historia las ha llamado putas y brujas, asesinadas y medicalizadas, nunca queridas ni entendidas, siempre parias y marginadas, cuando solo quieren un abrazo y que pare todo.

Referencias:

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Kummrow, M. (2021). Diagnostic and Therapeutic Guidelines to Abnormal Behavior in Captive Nonhuman Primates. Veterinary Clinics of North America: Exotic Animal Practice, 24(1), 253鈥266.

Lazarus, S. A., Choukas-Bradley, S., Beeney, J. E., Byrd, A. L., Vine, V., & Stepp, S. D. (2019). Too Much Too Soon?: Borderline Personality Disorder Symptoms and Romantic Relationships in Adolescent Girls. Journal of abnormal child psychology47(12), 1995鈥2005.

Lazarus, S. A., Scott, L. N., Beeney, J. E., Wright, A., Stepp, S. D., & Pilkonis, P. A. (2018). Borderline personality disorder symptoms and affective responding to perceptions of rejection and acceptance from romantic versus nonromantic partners. Personality disorders9(3), 197鈥206.

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