Paleoantropolog铆a (4). Grandes saltos de la Evoluci贸n Humana.

Paleantropolog铆a & Paleoneurolog铆a

 

Maynard Smith y Szathmary聽propusieron que a lo largo de toda la evoluci贸n ha habido un peque帽o n煤mero de transiciones importantes, en las que las reglas del mundo biol贸gico cambian (por ejemplo, cuando evolucion贸 la reproducci贸n sexual), y en las que surgi贸 una mayor complejidad.聽La evoluci贸n humana estaba en esa lista, en parte porque los humanos poseen un nuevo medio de transmisi贸n de informaci贸n, esto es, el lenguaje y la cultura, con lo que potencialmente cambian las reglas de la evoluci贸n. De esto se pueden hacer tres observaciones generales.

La primera es que los cambios est谩n ampliamente dispersos en el rango de evoluci贸n de hom铆nidos, como era de esperar.聽Esto enfatiza que la transici贸n a los rasgos adaptativos humanos sea acumulativa, que no dependa de una sola fase de transici贸n. La segunda observaci贸n es que, dentro de esa distribuci贸n dispersa, hay tres per铆odos de transici贸n relativamente distintos cuando (1) existe una tasa de cambio relativamente alta en varios rasgos y (2) cada uno de estos posee un car谩cter adaptativo distintivo.聽En t茅rminos generales, se puede considerar que est谩n en el Plioceno, durante el Plio-Pleistoceno y en el Cuaternario.聽Cabe se帽alar, sin embargo, que representan escalas muy diferentes: las dos primeras abarcan millones de a帽os, las 煤ltimas menos de medio mill贸n de a帽os.聽La resoluci贸n con la que podemos ver estos cambios es, por lo tanto, muy diferente, y referirnos a ellos como si representaran el mismo modo y tempo probablemente sea enga帽oso.聽Adem谩s, algunas ‘transiciones cuaternarias posteriores’ podr铆an ocurrir dentro de los marcos de tiempo de las anteriores, sin necesidad de obviarlas.

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La tercera observaci贸n es que cada uno de los tres per铆odos de transici贸n es distintivo en su car谩cter, por motivos propios, en relaci贸n con diferentes aspectos de los homininos y la adaptaci贸n humana.聽La transici贸n del Plioceno, en la medida en que la evidencia lo puede mostrar, parece estar relacionada con patrones de locomoci贸n (esto es, bipedestaci贸n y marcha), adem谩s de comportamiento variable, lo que sugiere un nuevo h谩bitat y nicho ecol贸gico, posiblemente a medida que el medio ambiente se volviera m谩s dominado por bosques y pastizales. Pero, a su vez, tambi茅n por una mayor fluidez cognitiva inherente que permitiera una nueva amplitud de medidas para resolver situaciones novedosas.

Inevitablemente, habr铆a habido cambios en la dieta, el comportamiento y la socioecolog铆a a medida que las poblaciones respond铆an a los nuevos entornos, pero la ausencia de evidencia arqueol贸gica hace que sea dif铆cil de detectar.聽El posible cambio en la reducci贸n de los caninos y la relaci贸n de perfeccionamiento canino/premolar proporciona alguna indicaci贸n de estos (como se ve en聽Ardipithecus ramidus), y el cambio en el is贸topo de C3 a C3/C4 mixto en聽Australopithecus afarensis聽al final de esta fase, pues la evidencia sugiere que el grado de especializaci贸n y adaptaci贸n 谩rida fue 煤nica entre los simios.聽En otros aspectos para la transmisi贸n cultural y cognici贸n, por ejemplo, es probable que las nuevas zonas de adaptaci贸n de los primeros hom铆nidos no hubiera sido sustancialmente diferente en escala de la de otras especies de simios, siendo una transici贸n de ecolog铆a energ茅tica y de alcance, con consecuencias para la organizaci贸n social y el tama帽o del grupo, principalmente.

Las transiciones del Plio-Pleistoceno son complejas y est谩n mucho mejor documentadas.聽Se dir铆a que esto ocurre durante el per铆odo de aproximadamente 3.5 Mya a 1.5 Mya, un enorme lapso de tiempo.聽Los primeros elementos de esta transici贸n ser铆an la aparici贸n de herramientas de piedra en Lomekwi de 3,3 Mya, mientras que otros incluir铆an la primera evidencia para el procesamiento de animales usando herramientas (3.4 Mya), y la aparici贸n del g茅nero聽Homo, o m谩s precisamente, los fenotipos asociados con el linaje humano, a saber, cerebros m谩s grandes, dentici贸n poscanina reducida, cara menos progn谩tica y el desarrollo de torus supraorbitales distintivos.聽La primera parte de esta transici贸n (2.8鈥1.9 Mya) muestra signos variables, con diferentes grupos f贸siles que definieron la nueva zona adaptativa, en gran medida mostrando un mosaico de tendencias en lugar de una simple trayectoria evolutiva, como era de esperar.

Esta tendencia se vuelve m谩s unificada despu茅s de 2 Mya, con la apariencia de un conjunto m谩s integrado de rasgos: una forma corporal y un estilo locomotor similar al de los humanos modernos (KNM-WT 15000, de 1.6 Mya), un tama帽o del cerebro significativamente mayor (KNM-ER 3733 , con 850 cm聽3) y un cambio hacia una estrategia de historia de vida definitivamente m谩s moderna.聽La evidencia de la tecnolog铆a para la primera parte del per铆odo, por su parte, es muy limitada, pero desde aproximadamente 1,8 Mya hay un aumento sustancial en el n煤mero de yacimientos y el tama帽o de los restos de industria l铆tica, lo que sugiere un cambio a un patr贸n m谩s habitual de uso de herramientas.

Aproximadamente al mismo tiempo, la evidencia de consumo de animales como resultado de la caza aumenta notablemente.聽El final de este per铆odo tambi茅n est谩 asociado con la extinci贸n de los australopitecos, adem谩s de la evoluci贸n de los miembros transicionales y tempranos del g茅nero聽Homo聽y los parantropinos, lo que sugiere un cambio sustancial en la estructura del nicho ecol贸gico y, en general, una nueva zona adaptativa para los hom铆nidos.聽Tambi茅n parece ser la base de las primeras dispersiones en el norte de 脕frica y Eurasia. Sin embargo, quiz谩s el punto principal a enfatizar para esta compleja transici贸n conductual y de historia de vida es que no es un evento 煤nico, sino que se extiende por m谩s de un mill贸n de a帽os y es probable que sea el producto de m煤ltiples cambios microevolutivos m谩s peque帽os que dieran lugar a la diversidad de especies homoninas.

La extensi贸n del cambio que ocurre un mill贸n de a帽os despu茅s hace ver que esta no es la zona adaptativa completamente nueva de los humanos ya que, desde aproximadamente 0,5 Mya, hay otra fase de cambio sustancial.聽Esto podr铆a resumirse como la evoluci贸n de聽H. sapiens, pero dado que algunos de los rasgos son compartidos por el linaje neandertal, puede ser una fase que cubra tanto el cambio a un antepasado com煤n a todos los聽Homo聽con cerebros m谩s grandes, y no 煤nicamente a los humanos modernos, dependiendo de los rasgos anteriormente mencionados.聽Esta transici贸n del Cuaternario se centra en los principales cambios conductuales, cognitivos y culturales.聽Hay un aumento sustancial en el tama帽o del cerebro a lo largo del per铆odo, y cambios en la morfolog铆a craneal y la robustez general, pero en comparaci贸n con los cambios f铆sicos que tienen lugar en las transiciones anteriores, estos son relativamente menores.聽Sin embargo, en los aspectos de comportamiento y culturales hay un cambio importante, tanto en el desarrollo de nuevos rasgos como en la tasa de cambio, que se ve acelerada.聽Los elementos clave de esta fase de la evoluci贸n humana han sido bien estudiados: un aumento de las tasas de cambio y una mayor complejidad en la tecnolog铆a,聽la aparici贸n de entidades e identidades regionales, mayores densidades de poblaci贸n, evidencia de procesos culturales complejos, pensamiento simb贸lico y lenguaje.聽El per铆odo de tiempo involucrado, menos de 0.5 Mya, es significativo pues es mucho m谩s corto que los varios millones de a帽os de las otras dos transiciones.

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Hay pocas dudas de que los humanos ocupan una nueva zona adaptativa, inexplorada antes.聽En este contexto, se puede argumentar con seguridad que la evoluci贸n humana comprende en gran medida el tercer nivel de cambio evolutivo, comparable con las primeras criaturas terrestres.聽Sin embargo, la riqueza de la evidencia arqueol贸gica y f贸sil indica fuertemente que el cambio se produce a lo largo de los 煤ltimos siete millones de a帽os transcurridos desde la divergencia del 煤ltimo antepasado com煤n con los chimpanc茅s y, a su vez, consiste en tres fases separadas de cambio adaptativo sustancial.聽El primero de ellos est谩 relacionado con la locomoci贸n, el forrajeo y las adaptaciones del h谩bitat;聽el segundo a un conjunto de cambios de comportamiento que est谩n vinculados a un cambio en la dieta, los medios de adquisici贸n de recursos (tecnolog铆a) y la estrategia de historia de vida;聽y el 煤ltimo est谩 fuertemente basado en cambios cognitivos y de comportamiento.

Hay varios candidatos obvios que podr铆an conducir a tal transformaci贸n: dependencia tecnol贸gica (y, por tanto, tectono茅tica), del lenguaje, de la cultura acumulativa, de altos niveles de cooperaci贸n reproductiva (v茅ase el caso de las abuelas), de los nuevos h谩bitats, y de la cooperaci贸n m谩s all谩 de los individuos relacionados con el parentesco.聽Hasta cierto punto, todos est谩n relacionados entre s铆, de modo que probablemente sea imposible desentra帽ar cu谩l es el elemento clave.聽El lenguaje, por ejemplo, podr铆a ser la fuerza impulsora, como Maynard Smith y Szathm谩ry argumentaran originalmente, ya que es un medio de comunicaci贸n completamente nuevo y, por lo tanto, de transmisi贸n de informaci贸n.聽Sin embargo, es probable que los niveles extremos subyacentes de cooperaci贸n social, tanto para la crianza como para la construcci贸n de la tolerancia social, est茅n tan en el centro del proceso como el lenguaje mismo.聽Del mismo modo, es poco probable que los altos niveles de comunicaci贸n y cooperaci贸n, que forman la base de la sociedad moderna, fueran posibles sin habilidades tecnol贸gicas.聽Por lo tanto, el elemento clave sigue siendo dif铆cil de alcanzar si lo vemos como un elemento separado y no como el mosaico que es para dar lugar a lo que somos. Mi opini贸n es que la complejidad e intensidad de las relaciones, identidades y necesidades humanas pueden ser ese eslab贸n perdido y la piedra angular para comprendernos.

[3陋 parte]

 

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Referencias:

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Maynard Smith, J., Szathm谩ry, E. (1997).聽Major transitions in evolution.聽Oxford, UK:聽Oxford University Press.

Villmoare, B., Kimbel, W. H., Seyoum, C., Campisano, C. J., DiMaggio, E. N., Rowan, J., 鈥 Reed, K. E. (2015).聽Early Homo at 2.8 Ma from Ledi-Geraru, Afar, Ethiopia. Science, 347(6228), 1352鈥1355.

 

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